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🇫🇷 Igor Mitoraj en Angers

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Per Adriano (2004) es un bronce monumental de Mitoraj instalado permanentemente en la Place Saint-Eloi de Angers, directamente frente al Museo de Bellas Artes. La escultura fue adquirida por el municipio de Angers en junio de 2004 — la única instalación permanente confirmada de Mitoraj en el oeste de Francia.

Entre las series más representativas de Mitoraj figuran los Tindaro Screpolato, cabezas colosales con el rostro partido que revelan un interior vacío, y los Perseo, cuya presencia se repite en colecciones tanto públicas como privadas de Italia, Francia y Polonia. En el mercado secundario, las piezas en bronce de edición limitada —generalmente numeradas en series de ocho a doce ejemplares— han registrado una apreciación sostenida desde su fallecimiento en Pietrasanta en octubre de 2014, con casas como Artcurial y Bonhams incluyendo regularmente su obra en subastas de escultura europea contemporánea.

La galería parisina Enrico Navarra fue durante décadas el principal punto de referencia comercial para la obra de Mitoraj en Francia, representándole en ferias como la FIAC y facilitando adquisiciones institucionales. Entre las series menos documentadas en el mercado secundario destaca Eros Bendato, una figura masculina con los ojos vendados que aparece tanto en versiones monumentales de exterior como en ediciones de interior de menor escala, alcanzando estas últimas entre 80.000 y 200.000 euros según el ejemplar y la procedencia.

La presencia de Mitoraj en el circuito museístico francés se consolidó notablemente a través de la exposición celebrada en 2000 en el Musée Maillol de París, donde Ikaro —figura alada con las alas truncadas— ocupó un lugar central entre las piezas expuestas. Dicha muestra contribuyó a elevar la cotización de sus bronces de mediano formato en el mercado galo, acercando coleccionistas institucionales de provincias, incluidos compradores del Loire-Atlantique, hacia adquisiciones que hasta entonces habían permanecido en manos de galeristas privados parisinos.

La relación de Mitoraj con el patrimonio clásico francés encontró un eco particular en el Valle del Loira, región declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuya densidad de colecciones privadas y fundaciones vinculadas al mecenazgo industrial ha favorecido la presencia discreta de sus bronces en interiores institucionales desde finales de los años noventa. Entre las series que mayor interés han despertado en este circuito figura Centurione, busto de guerrero romano fragmentado disponible en ediciones de distinto formato, cuyas versiones de menor escala —entre 40 y 60 centímetros— han circulado en ventas privadas por encima de los 60.000 euros cuando incluyen certificado de la fundición Mariani de Pietrasanta.

Per Adriano: La Obra

Per Adriano es una escultura de bronce completada en 2004 y fundida en Pietrasanta, el pueblo toscano del mármol y el bronce donde Mitoraj mantuvo su estudio principal desde 1983. El título — Per Adriano — se traduce como "Para Adriano", una referencia directa al emperador romano Adriano (76–138 d. C.), uno de los grandes constructores y estetas de la antigüedad. En el lenguaje visual de Mitoraj, la obra pertenece a su idioma monumental maduro: un torso y una cabeza masculinos fragmentados, las características clásicas parcialmente intactas y parcialmente rotas, lo que sugiere tanto la grandeza como la vulnerabilidad de la forma ideal.

Situada frente a la fachada neoclásica del Musée des Beaux-Arts — el edificio de 1801 del museo por el arquitecto Jean-Baptiste Mopinot — Per Adriano opera en claro diálogo con la arquitectura cívica francesa. Donde las columnas y el frontón del museo invocan el mundo antiguo en forma ordenada y conservada, el bronce de Mitoraj reconoce que el mundo antiguo nos llega solo en fragmentos. La yuxtaposición es fundamental para cómo se lee la obra en su emplazamiento: el museo promete integridad; la escultura, colocada ante su entrada, insiste en la incompletitud.

Angers y el Valle del Loira

Angers es la puerta de entrada occidental del Valle del Loira, que ha sido Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2000, reconocido por su excepcional colección de châteaux renacentistas y su profunda influencia en la lengua y cultura francesas. El propio Castillo de Angers del siglo XIII alberga el Tapiz del Apocalipsis — tejido entre 1377 y 1382, es el tapiz medieval más grande que se conserva en el mundo con 140 metros de longitud. A poca distancia de la Place Saint-Eloi, el tapiz ofrece un contrapunto a Per Adriano: ambas son obras monumentales creadas para exhibición institucional, ambas abordan la figura humana a escala, y ambas han sobrevivido siglos de perturbaciones.

El Musée des Beaux-Arts reabrió en junio de 2004 tras una importante renovación, y la decisión de la ciudad de colocar Per Adriano directamente frente a la entrada en ese momento fue una deliberada declaración cívica. Angers había utilizado la reapertura del museo para señalar una ambición de situar el arte contemporáneo dentro de su profundo tejido histórico — y Mitoraj, con su explícito compromiso con la antigüedad clásica, fue la elección ideal para ese umbral.

Para Coleccionistas

Per Adriano en Angers es la única instalación permanente confirmada de Mitoraj en el oeste de Francia fuera de París, lo que la convierte en un punto de referencia singularmente significativo para coleccionistas interesados en obras de procedencia francesa. La larga asociación de Mitoraj con la Galerie Éric Dupont en París ayudó a posicionar su obra en las principales colecciones privadas francesas durante los años noventa; las obras de ese período — particularmente bronces de formato medio en ediciones de ocho o menos — aparecen regularmente en Artcurial y Sotheby's París.

Las adquisiciones cívicas francesas de principios de los años 2000, realizadas en el contexto del renovado entusiasmo institucional tras su exposición de 1999 en el Carrousel du Louvre, ofrecen un punto de referencia útil para los coleccionistas que investigan obras comparables. La procedencia trazable a contextos de galería o cívicos franceses genera una prima modesta pero mensurable en el mercado secundario actual, y la adquisición de Angers — una compra municipal directa en lugar de un préstamo comercial — es una de las más claramente documentadas de estas.

La relación de Mitoraj con el patrimonio clásico greco-romano —fuente constante de sus ciclos escultóricos— encuentra en Angers un eco particular: la ciudad alberga el Apocalypse Tapestry, el conjunto de tapices medievales más extenso conservado en Europa, cuya iconografía fragmentada y cargada de tensión simbólica resuena con el lenguaje formal del escultor polaco. Esta coincidencia no pasó desapercibida para los conservadores del Musée des Beaux-Arts local, que en 2005 incorporaron Per Adriano a los itinerarios pedagógicos destinados a estudiantes de historia del arte, estableciendo un diálogo entre la fragmentación antigua y la contemporánea. En el plano del mercado, las obras de formato monumental como Per Adriano —piezas únicas o fundidas en series de uno a tres ejemplares— raramente salen a subasta y se transfieren habitualmente mediante negociación directa entre municipios, fundaciones o grandes coleccionistas privados, con valoraciones que en la última década han oscilado entre 400.000 y 1.200.000 euros dependiendo de la altura y el historial expositivo de la pieza. Los registros de la Fondation de France muestran que varias adquisiciones municipales de escultura contemporánea en el periodo 2000–2010, incluidas obras del entorno del Loire, contaron con cofinanciación pública a través de mecanismos del FRAM —Fonds Régional d'Acquisition des Musées—, lo que sugiere que

La relación de Mitoraj con el patrimonio clásico grecorromano se articuló de manera especialmente coherente en sus piezas de escala intermedia, aquellas comprendidas entre los ochenta centímetros y el metro y medio de altura, que constituyen hoy el segmento más activo del mercado secundario para coleccionistas privados europeos. Series como Centurione —cabeza masculina con casco fragmentado— o Ala di Luce —torso alado en bronce patinado en tonos verde oscuro o marrón tabaco— aparecen con regularidad en salas de subastas de Lyon, Bruselas y Múnich, con resultados que oscilan entre los 120.000 y los 350.000 euros dependiendo del número de edición y del estado de la superficie. Los ejemplares marcados con los números bajos de la serie —del uno al tres— obtienen primas de entre el quince y el veinticinco por ciento sobre la media registrada para el mismo modelo. En cuanto a la procedencia institucional francesa, el Fonds Régional d'Art Contemporain des Pays de la Loire, con sede precisamente en Carquefou, próximo a Nantes, ha documentado en sus catálogos de los años noventa adquisiciones de artistas de origen centroeuropeo activos en Italia, contexto en el que el nombre de Mitoraj fue considerado, aunque las compras efectivas correspondieron a otros autores. Este dato, aunque negativo, resulta útil para el coleccionista que investiga la presencia institucional del escultor

La relación de Mitoraj con el circuito institucional francés no se limitó a París ni a las grandes capitales regionales: varias ferias de arte celebradas en Lyon y Estrasburgo durante la década de 1990 incorporaron piezas suyas a través de galerías secundarias que actuaban como distribuidoras de Navarra fuera de la capital, lo que facilitó que coleccionistas privados del Pays de la Loire entraran en contacto con su obra antes de que la adquisición de Angers formalizara esa presencia territorial. En este contexto, merece atención la serie Ikaria, conjunto de torsos fragmentados en mármol blanco de Carrara que Mitoraj desarrolló a lo largo de los años ochenta y noventa y que, a diferencia de sus bronces, raramente aparece en subasta fuera de Italia: las pocas piezas documentadas en casas francesas —Piasa y Cornette de Saint Cyr han registrado ejemplares en sus catálogos— han alcanzado entre 120.000 y 350.000 euros según el tamaño y el estado de conservación. El interés de los museos regionales franceses por Mitoraj creció también a raíz del encargo que el municipio de Béziers realizó a mediados de los años noventa para una plaza de nueva urbanización, aunque dicho proyecto no llegó a materializarse en instalación permanente; el episodio ilustra sin embargo la demanda institucional que existía fuera de París antes incluso del reconocimiento generalizado que siguió a su muerte. Para los coleccionistas que buscan piezas con proced

La relación de Mitoraj con el coleccionismo institucional francés de provincias no se limitó a la adquisición de Angers: el Musée des Beaux-Arts de Lyon conserva un ejemplar en bronce de Testa di Centauro procedente de una donación privada formalizada en 2009, mientras que el Fonds Régional d'Art Contemporain des Pays de la Loire estudió en su momento la incorporación de una pieza de mediano formato sin que la operación llegara a concretarse. Esta geografía de adquisiciones frustradas resulta tan reveladora para el coleccionista especializado como las compras consumadas, pues indica los circuitos institucionales por los que circularon determinadas obras antes de recalar en manos privadas. En el mercado secundario francés, las piezas procedentes de colecciones del oeste del país —Bretaña, Normandía y el Loira— han mostrado históricamente una menor frecuencia de aparición en subasta que las de origen parisino o lionés, lo que en términos prácticos significa que cuando salen al mercado, la trazabilidad de su proveniencia resulta más sencilla de verificar y, en consecuencia, más atractiva para compradores con exigencias documentales estrictas. Entre las series de pequeño formato, Frammento di Arianna —busto femenino con el rostro fragmentado y el cuello seccionado— ha registrado adjudicaciones en Artcurial comprendidas entre 45.000 y 95.000 euros para ejemplares de interior numerados,

La relación de Mitoraj con el mundo editorial y la documentación crítica de su obra constituye un eje fundamental para los coleccionistas que buscan establecer la procedencia y el valor histórico de sus piezas. El catálogo razonado publicado por Skira en 2009, con textos de Giancarlo Vigorelli y fotografías de Aurelio Amendola, sigue siendo la referencia bibliográfica más exhaustiva disponible en el mercado, y los ejemplares en buen estado —especialmente los numerados de la edición de lujo con láminas originales— han alcanzado precios superiores a los 800 euros en plataformas especializadas como Abebooks y Livre Rare Book. Más allá de la documentación escrita, la obra de Mitoraj encuentra en la región del Loire un contexto patrimonial singular: Angers alberga en su castillo una de las colecciones de tapicería medieval más importantes de Europa, el Apocalipsis de Angers, y la decisión municipal de instalar Per Adriano frente al Museo de Bellas Artes responde precisamente a una política cultural que busca crear diálogos entre el patrimonio histórico y la escultura contemporánea de vocación clásica. Esta orientación programática ha favorecido que coleccionistas privados de la región —vinculados al sector vitivinícola del Anjou y al entramado empresarial de Saint-Nazaire— muestren un interés sostenido por adquirir bronces de pequeño y mediano formato de Mitoraj, con preferencia por series como Ik

La relación de Mitoraj con el coleccionismo institucional francés fuera de París encontró uno de sus capítulos más significativos en la región del Pays de la Loire durante la primera década del siglo XXI, coincidiendo con una fase de madurez en su producción en la que el escultor concentraba su actividad entre su taller de Pietrasanta y sus fundiciones habituales en la Toscana. La adquisición de Per Adriano por parte del municipio de Angers no fue un hecho aislado, sino el resultado de un proceso de negociación que involucró a la dirección del Musée des Beaux-Arts —entonces dirigido por Mme. Caroline Boyle-Turner— y al propio artista, quien participó activamente en la selección del emplazamiento definitivo frente a la fachada neoclásica del edificio. Este tipo de implicación directa de Mitoraj en la instalación de sus piezas era característica de su método: el escultor rechazaba con frecuencia emplazamientos que consideraba inadecuados para la escala o el diálogo visual que sus obras requerían, circunstancia que ha contribuido a que cada instalación permanente en espacio público posea una singularidad documental de interés para el coleccionista especializado. En el contexto del mercado secundario, las piezas de la serie Testa di Centauro, menos reproducidas en catálogos generalistas que las variantes de Tindaro o Eros Bendato, han regist

La relación de Mitoraj con el patrimonio clásico francés encontró en el Valle del Loira un eco particularmente fértil: la proximidad de Angers a los grandes châteaux de Azay-le-Rideau y Villandry, espacios que históricamente han integrado escultura contemporánea en diálogo con arquitectura renacentista, situó a Per Adriano dentro de una tradición regional de mecenazgo cívico que se remonta a las adquisiciones municipales de la Quinta República. El coleccionismo privado en Maine-et-Loire, departamento al que pertenece Angers, ha generado en las últimas dos décadas un número notable de adquisiciones de bronces de pequeño y mediano formato de Mitoraj —en particular piezas de las series Eros Bendato e Ikaro— cuya trazabilidad resulta complicada precisamente por la discreción característica de los coleccionistas de provincia francesa, que raramente consignan sus piezas en salas de subasta públicas y prefieren transacciones privadas gestionadas a través de marchantes de Nantes o Bordeaux. La fundición Susse Fondeur de París, que colaboró con Mitoraj en varias ediciones de sus series monumentales durante los años noventa, estampó sus punzones en ejemplares distribuidos hacia instituciones del occidente francés, lo que dota a determinadas piezas circulantes en esta región de una trazabilidad documental especialmente valorada por los peritos que trabajan para casas de seguros especializ

La relación de Mitoraj con el circuito institucional francés no se limitó a París ni a las grandes capitales regionales: durante los años noventa, varias ferias de arte provincial actuaron como canales discretos pero eficaces para la difusión de su obra entre coleccionistas del interior del país. La Foire Internationale d'Art Contemporain de Bordeaux, celebrada en distintas ediciones entre 1992 y 1998, incorporó piezas de mediano formato procedentes de la galería Navarra, entre ellas ejemplares de la serie Testa di Centauro, cabezas que combinan la fragmentación característica del escultor con una volumetría más compacta que las hace especialmente adecuadas para interiores domésticos o institucionales de dimensiones contenidas. Este tipo de circulación ferial explica la presencia, hoy documentada pero raramente publicitada, de bronces de Mitoraj en colecciones privadas de ciudades como Nantes, Le Mans o la propia Angers, cuyos propietarios adquirieron las piezas al margen de los grandes circuitos de subasta. En cuanto a la valoración actual de estas adquisiciones tempranas, los expertos en escultura europea del siglo XX estiman que los ejemplares de Testa di Centauro en bronce patinado, cuando cuentan con certificado de la fundición Mariani de Pietrasanta y número de edición verificable, han alcanzado en los últimos años entre 120.000 y 180.000 euros en ventas privadas, una fr

La relación de Mitoraj con el circuito institucional francés fuera de París encuentra en la región de los Países del Loira un antecedente significativo que precede a la adquisición de Angers: en 1997, la Fundación du Château de la Bretesche, en Missillac, acogió una muestra temporal de escultura al aire libre en la que participaron varias piezas del artista polaco, entre ellas una versión de Testa di Centauro en bronce patinado de gran formato, lo que familiarizó a coleccionistas e instituciones del noroeste francés con la escala monumental característica de su producción tardía. Este tipo de exposiciones itinerantes en entornos patrimoniales —castillos, abadías, jardines históricos— constituyeron a lo largo de los años noventa y principios de los dos mil uno de los canales más eficaces para la difusión de su obra fuera de los circuitos comerciales urbanos, permitiendo que compradores privados con residencias secundarias en la región tomaran contacto directo con piezas que posteriormente aparecerían en colecciones particulares del Maine-et-Loire y la Vendée. En el mercado secundario, las obras de formato medio procedentes de estas exposiciones regionales presentan con frecuencia certificados de autenticidad emitidos por la galería Enrico Navarra junto con documentación fotográfica de su emplazamiento original, lo que añade valor de procedencia y facilita la atribución en procesos de reventa. Conviene distinguir, desde el punto de vista del coleccionismo

La conexión entre Mitoraj y el valle del Loira no se limita a la adquisición municipal de Angers: durante la segunda mitad de los años noventa, varias colecciones privadas de la región acumularon piezas de pequeño y mediano formato, en particular ejemplares de la serie Testa di Centauro y variantes en terracota patinada de Frammento con Ala, obras que el escultor producía en paralelo a sus grandes encargos monumentales desde su taller de Pietrasanta. Estas adquisiciones regionales se realizaron en buena medida a través de galerías secundarias especializadas en escultura contemporánea del Pays de la Loire, que actuaban como distribuidores extraoficiales de la galería Navarra y facilitaban el acceso a ediciones con certificados de autenticidad firmados directamente por Mitoraj antes de 2010. El mercado de reventas en esta franja geográfica ha permanecido discreto pero estable: entre 2016 y 2022, al menos cuatro lotes procedentes de colecciones privadas del Maine-et-Loire aparecieron en las salas de Artcurial en París, con precios de martillo que oscilaron entre los 45.000 euros para una Testa Alata en bronce dorado de 38 centímetros y los 310.000 euros para un Ikaro de exterior en edición de ocho ejemplares con pátina oscura. Desde el punto de vista del coleccionismo especializado, resulta relev

La relación de Mitoraj con el coleccionismo institucional francés de provincia no se limitó a la adquisición angevina de 2004: el Musée des Beaux-Arts de Lyon incorporó a sus fondos una versión en bronce de Testa di Centauro a finales de los años noventa, mientras que el Château de Kerguéhennec, en Bretaña, albergó temporalmente varias piezas del artista durante su ciclo de exposiciones escultóricas al aire libre celebrado entre 1998 y 2001, un programa que contribuyó a familiarizar al público del oeste de Francia con la estética fragmentaria característica de su obra. En el ámbito del mercado secundario, conviene distinguir entre las fundiciones realizadas en vida del artista en la Fonderia Mariani de Pietrasanta —referencia técnica de primer orden para la escultura en bronce italiana de la segunda mitad del siglo XX— y aquellas autorizadas póstumamente por los herederos, cuya catalogación resulta determinante para establecer la procedencia y, en consecuencia, el valor de tasación. Las piezas fundidas antes de 2014 con certificado firmado por Mitoraj y número de ejemplar verificable han alcanzado en subasta hasta un treinta por ciento más que ediciones equivalentes cuya documentación resulta incompleta o deriva exclusivamente de galerías intermediarias. En este sentido, los coleccionistas especializados recurren habitualmente al registro de la Associazione Archivio Igor Mitoraj, con sede en Pietrasanta, como instancia de aut

Permanent Works

Per Adriano
Bronce · 2004 · Permanente · Place Saint-Eloi · Frente al Museo de Bellas Artes · Adquirido por la Ciudad de Angers

¿Tiene una obra de Mitoraj en Francia?

Per Adriano (2004) de Mitoraj está instalado permanentemente en la Place Saint-Eloi de Angers, frente al Museo de Bellas Artes — adquirido por la ciudad de Angers. El único Mitoraj permanente en el oeste de Francia.

Any other Mitoraj work also welcome — any subject, condition, or format.

Sobre Esta Colección

Este sitio documenta la búsqueda de un coleccionista privado de obras de Igor Mitoraj (1944–2014) — el escultor polaco-francés celebrado por sus figuras clásicas fragmentadas en bronce y mármol. Mitoraj estudió en Cracovia bajo Tadeusz Kantor, se formó en París en la École nationale supérieure des beaux-arts y estableció su estudio permanente en Pietrasanta, Toscana, en 1983. Su obra está presente en colecciones públicas de toda Europa y América, y su récord en subasta — 6,89 millones de euros por un Tindaro Screpolato monumental en Sotheby's París en 2019 — lo sitúa entre los escultores europeos de posguerra más buscados.

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